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Fumar pasivamente afecta la memoria


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Según la definición de la American Cancer Society, el humo de segunda mano es el humo de tabaco que se encuentra en el ambiente y está compuesto de dos tipos de humo, el que proviene de la combustión de la punta del cigarrillo o pipa y el que exhala el fumador. Parecería que hablamos de lo mismo, sin embargo el primero posee más concentración de partículas cancerígenas y más pequeñas, por lo que resulta más fácil que accedan a nuestras células.

Un estudio reciente, realizado por la Northumbria University, y publicado por la revista Addiction, demuestra que los efectos del consumo del tabaco son muy parecidos para quien fuma a diario, que para quien lo hace ocasionalmente. Los doctores Tom Heffernan y Terence O'Neill, ambos del Grupo de Investigación de Drogas y Alcohol de dicha universidad, compararon durante 4 años, a un grupo de fumadores con dos grupos de no fumadores, de estos últimos, uno no estaba expuesto a humo de segunda mano y otro sí estaba expuesto por lo menos 25 horas semanales. Los 3 grupos fueron evaluados respecto a su memoria.

Los investigadores concluyeron que los no fumadores expuestos a humo de segunda mano, olvidaban casi un 20% más en las pruebas de memoria, que quienes no estaban expuestos al humo. Los fumadores contestaron correctamente un 59% de las pruebas, los no fumadores aprobaron un 81% y los que habían dejado de fumar lo hacían un 74%. Definitivamente, quienes estuvieron expuestos respondieron peor a las pruebas de memoria que quienes no estuvieron expuestos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que el tabaquismo pasivo es causa de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre ellas la cardiopatía coronaria y el cáncer de pulmón, en el adulto; de síndrome de muerte súbita en el lactante, y de bajo peso al nacer en el feto.

Para tranquilidad de los fumadores, así como los que fuman pasivamente, la investigación también reveló que al dejar de fumar, es posible restaurar la memoria perdida a casi el mismo nivel de los no fumadores. De manera que al dejar el hábito no sólo beneficiaría su propia memoria sino la de aquellos que se ven expuestos al humo de forma pasiva. Además, se ha descubierto recientemente que dejar de fumar reduce la ansiedad de quien lo hace.

A pesar de que haya ventilación o filtración en un espacio cerrado, no es suficiente para bajar el nivel de exposición a humo de tabaco de manera aceptable. Los ambientes libres de tabaco son la única opción eficaz. Según estadísticas, tanto fumadores como no fumadores están de acuerdo en que existan estos espacios libres de humo.

Los espacios para no fumadores en bares y restaurantes benefician a los dueños en cuanto a disminución de la prima de seguro por riesgo de incendio y reducen costos en cuanto a mantenimiento, limpieza y remodelación.

La OMS reconoce que la exposición al humo de tabaco es causa de mortalidad, morbilidad y discapacidad, por ello se alerta a los países para que adopten medidas preventivas. 

Contribuye a esta tendencia defendiendo tu derecho a disfrutar de lugares públicos libres 100% de humo de tabaco.

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Categorías: Seguridad ocupacional y prevención

 

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